Screw you... bloody bastards!!!
Ya se fue Junio… y ha llegado Julio.
Junio fue de mucha presión, y los dos meses que vienen seguro van a ser más estresantes. Los finales de carrera son así.
Recuerdo los últimos dos días de mi carga académica en el politécnico. 46 horas frente una PC… y 2 horas en medio para dormir. Para nada, porque el tipo casi me reprueba ya que dos trabajos eran casi idénticos (uno de ellos era el mio).
Pero recuerdo bien ese día final. Fui temprano a entregar mi trabajo sobre el Modelo de Propagación de Okumura, y regresé a eso de las 11 A.M. Me recosté a dormir, y no me levanté si no hasta las 9 P.M. Mi madre y mi hermana se iban ese día a Los Andes. Yo pensé… ¡ya son las 5 A.M… verga no me despedí de mamá, y se fue sin hacerlo!.
¡Naaaah… no eran las 5 de la mañana!. Caí en cuenta de que era de noche al escuchar a mi viejo. Levántese mijo… la cena esta en la cocina, me decía papá desde la sala.
Ahora, no es que sienta lo mismo. Simplemente… he tratado de no dejarme presionar por los tiempos o por lo que me falta desarrollar en el trabajo del stage. Y eso es casi imposible: es la costumbre adoptada del ex-trabajo, eso que muchos llaman ser workaholic.
Si han leído mi MSN o FB… se podrán dar cuenta de eso… por las frases de I don’t give a Sh$%#”, o F%$# U!!!
Es simplemente una manera de soltar las vergas que me han pasado últimamente. No se asombren ni diga… ¡oh… que palabrotas! (¿palabrotas?… my nuts!).
Así que… no se extrañen con las palabrotas… ando estresado. ¡¿OK?!
